Capítulo 130
Al principio, dejé llevarme por su beso, pero después me separé de él. Sabía que esto no estaba nada bien, creo que ya no puedo fiarme más de él. Hecho esto, me cogió los hombros y me miró fijamente.
-¿Por qué paras? -preguntó.
Yo me quedé en silencio.
-Dime, ¿por qué paras? Pensé que entre nosotros había algo.
-David, si quieres que entre nosotros haya algo, me temo que tendré que pensármelo. Lo siento. -dije
-¿Por qué?
-Porque... Creo que me costará volver a confiar en ti. -solté al fin- Me parece que no eres el mismo chico que fue a Eurovisión, me parece que no eres el mismo chico que se emocionó aquel día cantando 'Cartas Entrelazadas', me parece que no me quieres tanto como antes, me parece... Me parece que no eres tú.
-Yo te quiero... -comenzó a decir.
-Siento decirte que no me lo creo, David. Yo me enamoré del chico de Eurovisión, del chico de 'Last Night On Earth', y me parece que ése no eres tú, y que las palabras las dice otro.
-¿Cómo puedo demostrarte que te amo? -me pregunta.
-Demuestramelo día a día -le digo- Pero, por si no lo consigues... -me acerco a él y le beso en los labios. Al momento, me separo de él, y sé que se ha quedado con ganas de más, pero no puedo volver a repetirlo.
Salimos del ascensor, y entramos en la casa. Todos siguen en la mesa hablando sobre ropa y zapatos, y se quedan bastante asombrados al vernos llegar.
Como si no hubiera pasado nada, David y yo nos sentamos cada uno en su sitio, y seguimos comiendo el postre.
Después de cenar, ayudo a Blas a fregar. Los demás están en el salón hablando.
-¿Qué te ha dicho David? -me pregunta Blas- ¿Lo puedo saber?
-Nada. Básicamente, que me quiere y que siente mucho lo que me ha hecho. -respondo- Pero no me lo creo. Hay... Hay algo en él que no me gusta. Ha cambiado, Blas. Me parece que todos hemos cambiado -aseguro.
-Llevamos bastante tiempo en esto -dice él- Ha habido varios roces y reconozco que no nos tratamos como el primer día.
-Todo ha sido por mi culpa -digo- Si no hubiera ido a ese casting...
-¡No digas eso! -exclama él- Si tú no hubieras ido a ese casting, ¿qué sería de Lorena, de Dani, de Álvaro...? ¿Qué sería de nosotros? ¿Qué sería de mí? He encontrado a una de las mejores amigas que he podido tener en mi vida. Gracias a ti, he encontrado a la mujer de mis sueños. Tengo una hija y un hijo, ¿puedo ser más feliz?
Me quedo en silencio. Esas palabras me han pillado por sorpresa.
-Coral, es inevitable que hayamos cambiado. Todo el mundo cambia a lo largo de su vida. Unos para mejor, y otros para peor. A unos se le nota más, y a otros se le nota menos. Lo importante es que cada uno tenga claro lo que es.
-Pero David no tiene claro lo que es. Y eso a mí me duele -digo.- Temo que quiera volver a jugar conmigo, o que yo vuelva a jugar con él inconscientemente. Temo que, esta vez en serio, no quiera volver a saber nada de mí.
-Eso nunca pasará -me susurra David al oído- Te amo, y lo sabes muy bien. Siento haber cambiado. Siento no gustarte tanto como antes. Pero, sobre todo, siento haber sido un capullo de mierda. -dicho esto, coge su abrigo y se va de la casa.
Blas y yo nos miramos unos instantes.
-Voy a por él -le digo saliendo de la cocina.
Esta vez no me limito ni a coger mi abrigo. Salgo con lo puesto, un precioso vestido. Nada más.

No hay comentarios:
Publicar un comentario